jueves, mayo 29, 2008

El "vive cretino"
Había una agenda diferente para el blog de hoy pero una característica relevante de este medio/género del escribir es ser fuertemente contextual, atender a las circunstancias del autor y los lectores, de modo que se hizo menester comentar el festival pitero denominado Vive Latino y entre las patas llevarse otros semejantes.
El viernes pasado el amigo Choc hizo público su disgusto por el festivalete en cuestión, ayer enfatizó y el hecho con la declaración "A la gente inteligente le caga el Vive"; no me prenderé de su gloria para hacer este blog, sus argumentos y bien adjetivadas proposiciones las pueden leer en su blog si no lo han hecho.
Recuperaré solamente el comentario que le hice en aquel momento: Si se hace un festival mierdero es porque hay un público mierdero al que le gusta y hasta lo defiende, para muestra el siempre presto para ilustrar todo lo infame blog del emorroide.
Uno no tiene qué cuestionar que a la gente le guste comer o escuchar mierda, muy su gusto; lo que no es relativo ni comptente a la subjetividad del gusto es la calidad: Grupos piteros que se sienten a la vanguardia porque descubrieron el círculo de sol son cagada en cualquier lugar.
Claro que habrá sus excepciones, en la historia del vive cretino, pero así como nuestra selección ha anotado penales alguna vez, eso no cambia la generalidad de las cosas.
Hace algunas semanas cuando hacía el playlist del Gin-Fashion 666 lounge Vip phaenomenon, -que qué bueno estuvo caray, luego habrá que hacer un re-post de eso- seleccioné dentro de mis miles de canciones las 666 que juzgué más adecuadas para el evento, pensando en que sería una reunión ecléctica y debería tener de todo (o casi) para tener contentos a mis distinguidos invitados; me encontré depurando la lista final porque había canciones que no obstante reconocer en aquel entonces y aún ahora un agrado especial de mi parte, reconocía también que no eran de tanta calidad... Algunas cosas de Sodom, incluso Motörhead, Ahvzia, y otras tantas; así mismo recorté cosas de calidad pero a las que les faltaba "prendidez" como Iced Earth, Children of Bodom, Dream Theater (eso hasta lo borré de mi ipod por marica).
Lo que quiero ilustrar es que es mentira que sólo reconozcamos como bueno lo que nos gusta; ese es el caso en los niños y los nacos, en lo general un adulto sano e inteligente es capaz de reconocer "eso está bien hecho aunque no me guste" y viceversa "esto es una piterés y me gusta".
Si falta madurez puede no ser obvia esa distinción, pero no es tan difícil, por ejemplo: Reconozco que toda la vida le voy a ir a Pumas, es el equipo de mi devoción aunque jueguen bien culero como esta temporada; Inversamente proporcional, ¿recuerdan al Necaxa de los 90´s? Ese equipo desplegaba muy buen futbol, pero a nadie le gustaba, tan así fue que se mudaron de ciudad... ¿Se dirá que como no gustaban no eran buenos?
No, el juicio de gusto es distinto del juicio estético, este implica -aunque no se agota en- una apreciación de la técnica, pues resulta imprescindible tal elemento para hablar de arte, entendiendo por arte en este caso "cosas bien hechas" en contraste con pitereses; Claro, es falso, pretencioso, pedante y pendejo decir que nos gustan sólo las cosas que son técnicamente buenas, pienso en gente que me revuelve el estómago porque sólo escucha trova (guac) quesque porque "es intelectual, políticamente adelantada y artísticamente superior"... No mamen; análogamente, "yo no voy al cinemex, veo sólo las películas de la Cineteca"... O los recientemente aparecidos "yo nomás leo el blog del Gin porque es intelectual", ja ja ja, bueno esos se salvan... y así sigue... Regreso entonces al reconocer que hay cosas que me gustan pero no son tan buenas, como la guitarra del Mosca, es una Yamaha RgX no recuerdo qué número, con unas pastillas más pedaceras... Color crema, fea, raspada, con calcomanía del Dr. Wagner... Pero nos gusta, yo me la quería quedar...
Concluyo apuntando además que en la naturaleza de cada quién están los límites de lo que puede apreciar, también hay qué reconocer que se tienen límites: Me declaro incompetente por ejemplo para juzgar un jugo de betabel o un guacamole, ¿por qué? Pues porque el betabel y el aguacate me hacen vomitar, y así no puedo dar una opinión respecto al trabajo de quien los haya preparado.
Asimismo, habrían de abstenerse de opinar de música, arte o cualquier cosa quienes no distingan sus pulsiones o su gusto de lo que es una apreciación ya no digamos objetiva sino meramente pertinente, es decir: quienes tienen oido de albañil que lo reconozcan y no opinen de música.

3 comentarios:

Alma dijo...

Lo cierto es que el Vive Latino no es ni la sombra de lo que en un inicio fue, tan asi que este año resucitaron a bandas que rara ves salen en una charla con individuos de mas de 30 recordando tiempos mosos. Sí yo tengo casi 30 y recuerdo el primer Vive Latino como un evento de mal vivientes que se puteaban por cualquier motivo, multitudes enardecidas, borrachas y drogadas de las que tenias que huir, de eso ya no queda nada, no fuí este año pero el único comentario que recibí fue que debió llamarse "Vive Argentino"... así que de aquel amor de música ligera... NADA MAS QUEDA...

Zinkly dijo...

pienso en gente que me revuelve el estómago porque sólo escucha trova (guac) quesque porque "es intelectual, políticamente adelantada y artísticamente superior"... No mamen; análogamente, "yo no voy al cinemex, veo sólo las películas de la Cineteca"... O los recientemente aparecidos "yo nomás leo el blog del Gin porque es intelectual"

hahaha
ame eze comentario con chizpa

xOxO

Gin

Kentucky Freud Chicken dijo...

Sólo puedo decir... ¡VERGA! ¡Así se habla, chingao! ¡Eso es poner los puntos sobre las íes!