jueves, enero 01, 2015

La vergüenza y el futuro

De cuándo en cuándo te encuentras con personas que sienten vergüenza por sus fallas, si se trata de un joven, es posible incluso recuperar la fe en el futuro.

martes, diciembre 30, 2014

Policías y sicarios

En aquel tiempo, jugábamos a policías y ladrones... bueno, yo no, creo que no jugaba con los demás...
Como sea, había un sentimiento más bien claro de lo siguiente: Cuando alguien incurriera en una falta, podía ser sancionado por alguien más, y era posible confiar en que esta persona -quien sanciona las faltas- llevará a cabo dicha acción con apego a alguna idea de justicia.
Recién tuve la terrible idea de que los niños de hoy no juegan a policías y ladrones, sino a policías y sicarios, y que en su imaginario no está vigente ya aquella idea de la posibilidad de justicia sino una cínica dinámica de conveniencias y un vacío moral, tal como sucede con los adultos en la realidad.

Comienza un nuevo año y muchas oportunidades para hacer las cosas mejor, los mejores deseos para todos.

martes, diciembre 23, 2014

You have killed me


Pasolini is me
'Accattone' you'll be
I entered nothing and nothing entered me
'Til you came with the key and you did your best but
As I live and breathe
You have killed me
You have killed me
Yes I walk around somehow
But you have killed me
You have killed me
Piazza Cavour, what's my life for?

Visconti is me
Magnani you'll never be
I entered nothing and nothing entered me
'Til you came with the key And you did your best but
 As I live and breathe You have killed me You have killed me
Yes, I walk around somehow But you have killed me You have killed me

Who am I that I come to be here...?

As I live and breathe
You have killed me
You have killed me
Yes I walk around somehow
But you have killed me
You have killed me
And there is no point saying this again
there is no point saying this again
But I forgive you, I forgive you
Always I do forgive you.

jueves, diciembre 04, 2014

Sobre sostener algo falso, sus formas y sus consecuencias.

Los dos principales motivos por los que alguien sostendría algo falso son: 1) Por desconocimiento, y 2) por ser esta su intención, naturalmente, este caso supone conocimiento de que lo que se sostiene es falso.

Así, hay dos formas generales para decir falsedad, la primera sería "decir algo estando equivocado" y la segunda, sería "mentir".

Ciñéndonos exclusivamente al análisis de un discurso, no podemos tener constancia de los estados mentales de las personas cuando sostienen algo falso, es decir, no sabemos si sostienen algo con falsedad porque les falta información o si de hecho cuentan con la información atinente al caso y dicen falsedad de manera intencionada: A partir sólo del discurso, no podemos distinguir entre alguien que se equivoca y alguien que miente.

Sin embargo, existen elementos observables en las prácticas argumentativas de las personas, los cuales podrían darnos indicios sobre quiénes sostuvieron algo falso en ignorancia y quiénes mentían al hacerlo: Su actitud ante la evidencia.


Tomemos por ejemplo el recurrente juicio falso -y del que hablamos semanas atrás- "La policía no puede entrar a los campus, pues ello violaría la autonomía universitaria". La actitud que se espera de alguien cuando se le presenta la información que evidencia como falso el juicio que sostiene -a saber, en este caso, la ley orgánica de la Universidad- es que rectifique su postura, que cambie de opinión.

Puedo pensar en dos razones por las que alguien se aferraría a sostener una postura falsa aún a la luz de la evidencia: a) Porque algún tipo de enajenación o insolvencia cognitiva (digamos, contar con recursos cognitivos o epistémicos insuficientes para completar una tarea) de hecho le impide apreciar la relevancia de la evidencia que se le presenta,  y b) porque desde el inicio, sabe que sostiene algo que es falso.

En cualquiera de los dos casos, es decir, ya sea por insolvencia cognitiva o por deshonestidad, las personas que no tienen disposición a rectificar ante evidencia que falsa su postura a menudo han previsto un complejo entramado de argucias, falacias, mentiras y recursos erísticos para sostenerla -o cuentan con habilidad para generarlos por encontrarse éstos entre sus hábitos argumentativos-, la razón de lo anterior es sencilla : El único modo de sostener una mentira es valiéndose de más mentiras o recursos falaces.

Regresando a nuestro ejemplo, insistir en que la autonomía no es extraterritorialidad no atiende a un interés por invocar a los cuerpos policiales -que son de la confianza de pocos- ni a justificar sus abusos y procedimientos erróneos, sino que resulta relevante cuando menos por los siguientes dos factores: 1) Desde un punto de vista argumentativo, decir que la autonomía es extraterritorialidad es decir algo falso, y dado que el único modo de sostener algo falso es valiéndose de argumentación falaz o de más información falsa, es una creencia que debe ser rectificada. 2) Lo anterior pudiera parecer trivial, mas no lo es, pues las prácticas argumentativas tienen consecuencias ostensibles: Los catorce años de ocupación del Auditorio Justo Sierra es una muestra fehaciente de ello, y es además una muestra directamente relacionada con nuestro ejemplo. Según me parece, podemos encontrar esta misma estructura en un buen número de los atropellos que padecemos en lo cotidiano, por mi parte concluyo que no es poca cosa vivir con las consecuencias de la impunidad argumentativa.

lunes, diciembre 01, 2014

Y de pronto fueron diez años...

Y así de pronto suena el teléfono y te avisan que el día de mañana recibirás un reconocimiento por 10 años de labor en FFyL...

No sé qué pensar, sólo significa que no han logrado correrme...

Me hace preguntarme si he permanecido ya demasiado tiempo aquí, si no tendría que estar en otro lado; por otra parte, aquí, donde he estado, es un sitio al que de varias formas apenas estoy logrando llegar, es decir, no tengo el tipo de contratación que quisiera, no tengo una certidumbre respecto a mi nombramiento ni crecimiento económico y profesional... ¿Hay perspectivas reales para alcanzarlo?, ¿estoy haciendo lo que pudiera tomar? Pienso que sí.

Por otra parte, no sabía que eran diez años ya, ¿en qué momento pasó?, ¿cómo fue?... Diría que los he aprovechado bien, he aprendido mucho, he logrado administrar el tiempo en mi favor -sobre todo en fechas recientes- y también creo que he tenido oportunidad de ayudar a algunas personas.

En los siguientes años tendré que alcanzar certidumbres,mientras tanto, cuando menos alguien ya me felicitó por sobrevivir aquí; estoy cierto de que existe al menos alguien a quien le revolverá el estómago enterarse de que me darán una medallita... eso le da lustre, pasaré mañana a recogerla gustoso.