Esopo y los maricones.
Al comentar el blog del lunes con la causa eficiente, tal vez también formal, decididamente material y creo que en buena medida -y cada vez más- final de mi bienestar, ésta me compartió una fábula de Esopo, que viene a cuenta muy bien con el asunto:
"Cuando Zeus modeló a los hombres, les infundió en seguida las diferentes facultades. Pero sólo se olvidó del Pudor. Como no encontraba por dónde introducírselo, le mandó que entrara por el recto. Al principio, el Pudor se negó e indignó; después que Zeus le insistió mucho, dijo el Pudor: “Pero entro con esta condición: que si entra otro detrás de mí, me marcho inmediatamente”. De esto viene el que todos los maricones son gente sin pudor."
Podría aplicarse esta fábula al lascivo... Y es que hay algunos problemas; La traducción de Gredos es de lo más contundente, pero decididamente parcial... Si el pudor sólo se perdiera al entrar algo por el orto, ¿permanecería aún sabiendo lo que el Fabix se lleva a la boca? Por otro lado, hay un problema de antecedente si el pudor se retiraría sólo hasta que otro entrara detrás de él, ¿dónde estaba cuando se tomó la determinación de dicha intromisión? Estas preguntas evidencian que la fábula no está pensada en términos formales, sino que está orientada a sugerir con especial fuerza -la imagen literaria y la retórica- lo que se consideraba un principio a resguardar en aquel tiempo: No seas maricón, eso es impúdico.
Podría aplicarse esta fábula al lascivo... Y es que hay algunos problemas; La traducción de Gredos es de lo más contundente, pero decididamente parcial... Si el pudor sólo se perdiera al entrar algo por el orto, ¿permanecería aún sabiendo lo que el Fabix se lleva a la boca? Por otro lado, hay un problema de antecedente si el pudor se retiraría sólo hasta que otro entrara detrás de él, ¿dónde estaba cuando se tomó la determinación de dicha intromisión? Estas preguntas evidencian que la fábula no está pensada en términos formales, sino que está orientada a sugerir con especial fuerza -la imagen literaria y la retórica- lo que se consideraba un principio a resguardar en aquel tiempo: No seas maricón, eso es impúdico.


