viernes, junio 06, 2008

Infausta fauna urbana
Hace unas semanas usaba en el dormitorio un saludable ritmo diario de plaquitas de Raid, tenía la creencia de que funcionaban, quería pensar que los mosquitos me habían picado en el metro o en la oficina o en cualquier lado pero no bajo el manto protector de las plaquitas azules... Esa noche descubriría que las dichosas plaquitas nomás sirven para:
a) Intoxicarlo a uno y que le dejen de importar las picaduras de mosquito
b) Perfumar la habitación con un olor bien canceroy que no acabo de determinar qué es, podemos llamarle olor a plaquita azul
c) Gastar energía eléctrica a lo tarugo
d) Para pura madre
Decidí que había qué tomar medidas más drásticas, de modo que al día siguiente barrí, aspiré e hice algunas de esas cosas que evitan que las amas de casa tengan tiempo para algo en esta vida, dejé la casa decente y rocié una buena cantidad de insecticida en la habitación, la sala y cerca del baño.
Cuando volví de trabajar todavía olía un poco a insecticida... "¡Deben haber muerto!" pensé entusiasmado; antes de acostarme vi un mosquito pasar entre mis ojos y la ténue iluminación de la lámpara... Que la chingada...
Desistí con los mosquitos por los medios químicos... Cuando me resultan suficientemente desesperantes y no estoy suficientemente cansado puedo levantarme a cazarlos pescándolos en la mano como en Karate Kid... Pero cada vez es menos mi disponibilidad para hacer tal cosa, así que con los mosquitos he desistido.
Luego están los alacranes... Sí, alacranes... Como si vivieramos en Durango o en Morelos (que es el estado que registra más picaduras de alacrán)... No sé cómo diablos llegaron los alacranes a la zona, menos sé cómo llegaron a la habitación, lo que sí es que el insecticida regular hasta risa les da... Primero se contorsionan como faquires brincando sobre vidrios en el metro, y luego siguen su marcha enardecida hacia donde uno está, blandiendo sus tenazas y amenazando con su aguijón... Sí, uno lamenta haberlos hecho enojar...
No sé si saltan, no lo quiero averiguar, la solución fue cubrirlo con una hoja de papel -para inmovilizarlo- y luego masacrarlo con un zapato...
El alacrán previo a aquel con el que hubo el enfrentamiento descrito, por suerte para mi, apareció muerto... Aunque hasta ahora ha sido favorable, no sé cuál sea el saldo si uno vuelve a infiltrarse... No sé cuándo volverán, ni estoy listo para cuando lo hagan, así que con los alacranes desisto.
Y los ratones... ¡Háganme el chingado favor!, ¡ratones!...
Lo peor de estos intrusos es que -a diferencia de los otros dos- cuando los atrapas resulta que hasta bonitos están.
El primero parecía estar muy cómodo en la cocina -se llamaba Carmelo- hubo que poner una de esas trampas a las que se pegan, luego de una semana hubo éxito, hubo qué ahogarlo, parece menos cruel que dejarlo morir de hambre ahí pegado; el segundo parece que se sintió ofendido por el intento de envenenarlo y simplemente se fue... O murió y su cadaver no ha aparecido...
El tercero y más reciente parece inmune al veneno, es más, por los hallazgos de ayer, parece encantarle pues lo que no se come lo recolecta, ¡El supuesto veneno mortal de Bayer está engordando al ratón! No logré ubicar dónde se ocultó, eso sí, desarticulé su madriguera y ahora hay menos trapos en casa.
Dado que el veneno funciona como un buen sebo, lo dispuse para atraerlo a una trampa de pegamento... ¿Y qué creen? Resulta que pueden caminar a través de ellas...
Esta raza de super ratones ha de poder caminar hasta sobre el agua y comer pastillas de litio... Con los ratones también desisto...
Y la gente... Además de todo habla...

jueves, junio 05, 2008

Tensión

Buscas bibliografía en Internet y salen puras boberías, la impresora se resiste a imprimir, el scaner muestra la imagen en pantalla pero algo no anda bien y no logras tener el archivo, usar el sky drive para salvar en internet lo que se pueda antes de que el virus acabe con todo, vas en el tráfico y los demás carriles avanzan, pero el tuyo no; al momento de cambiarte de carril parece que tu nuevo carril, que antes avanzaba se ha frenado, y el que abandonaste circula como no lo hacía cuando estabas ahí. Pareciera que aplican reglas causales antinaturales, como que porque uno se cambia de carril el flujo vehicular se detenga, o porque pretendas tender la ropa al sol llueva... Como si las prendas tuviesen propiedades meteorológicas que hacen una diferencia...

Dice Mariana que uno debería poder implotar en esos momentos; le digo que eso no necesariamente traería satisfacción, pues lo que uno quisiera sería, ante la conjunción de agravios acaecidos, salir mentando madres, pateando puertas, enviando todo derechito a la chingada.

Se antoja que aguantar tantas fregaderas debiera conferir una cierta inmunidad, como si la gente debería aguantarnos y dejarse madrear, pero eso sí, que no nos la apliquen a nosotros...

"¿de dónde sacas fuerza para aguantar tanto?" Preguntaba un estudiante de posgrado en Estudios Latinoamericanos asombrado por las casi 11 horas de labor ininterrumpida que recién se cumplían... "Pues de las drogas..." hubiera sido la respuesta correcta, pero en ese momento el inquirir fue auténtico para ambos... Creo que tengo esa nausea que no son ganas de vomitar, es ansiedad que reclama adrenalina, eso es todo.

Hay de dos, o sacas las cosas luego de una temporada en que la eficiencia del desodorante se luce mermada, o fracasas y te vuelves asquerosamente emo.

Qué suerte, hasta el momento hemos triunfado en todas las ocasiones...

miércoles, junio 04, 2008

La barranca 30 de mayo en el Teatro Metropólitan

Hablaré algo más a propósito del blog en torno al "vive cretino", en particular me referiré al matiz de que existen decorosas excepciones en lo que a rock nacional se refiere: El viernes pasado asistí a un concierto de La Barranca. Hace muchos años los había visto en el Hard Rock, en aquella ocasión abrió la Gusana Ciega; ahora fue Monocordio o una jalada así... Creo que los abridores de esta ocasión eran tal vez un poco más ad-hoc, por lo hippies y porque se percibe alguna influencia en su show, pero decididamente ambos igualmente insulsos, aunque sin llegar a decir que deplorables dado que ambos tienen sus momentos de lucidez.
Los mentados monocordios ven sus mejores momentos cuando su música se vuelve más austera, sobria; cuando saturan de voces sus composiciones se vuelven burdamente ininteligibles. Seguro dirán "ay sí, como tu metal dichoso sí se entiende" y aquel es precisamente el punto que hace la diferencia, ciertaente el metal no es inteligible a todos ni a la primera, pero bien hecho -pues no todo está bien hecho- bien logra una amalgama sonora exitosa, y suele tener uno o varios temas propensos a un análisis auditivo.
Pero no es de teoría metalera de lo que se trata este blog, simplemente me parece una excelente ocasión para señalar que aunque la Barranca me parece un producto formidable, no me gusta, pues muy pronto dejan de asombrarme y me aburren; sin duda sus fans estuvieron contentos con un recital tan generoso el viernes, pero -al chile- yo sólo podía pensar "chia... ya no vamos a alcanzar el metro"...
Aún así, la linea de fondo es que el buen rock nacional existe, pues hay cuando menos una banda; que me aburra es asunto aparte. Posiblemente le tomaría el gusto a una o dos piezas de ellos, aunque casi todas me parecen muy bien logradas, y es que aquellas dos a las que les pudiera tomar especial aprecio serían sin duda las más cercanas a mi naturaleza, al pulso de mi vida... Va por ahí esa cuestión sí relativista del gusto: No espero que ningún hippie guste de CORRUPTED...

La Barranca cerró su recital con Día Negro, y así mismo termina este blog.


martes, junio 03, 2008

¿Conocen a alguien así?

Digo, no es que tenga algo de malo... Pero es mentira que a cualquiera le pase.

La pregunta -si conocen a alguien así- es nomás para tener referencias de a quién se le puede agarrar de botana con esta fantástica canción de http://www.elbananero.com/ , esos uruguayos han traido alegría al Comandante Espinosa y a mi, y no puedo hacer menos que compartirla con el mundo.

Me enamoré de una prostituta

Cuando la vi en esa esquina
creo que de ella me enamore
no era como otras minas
parecia salida de un cabaret.

Minifalda usaba un top
una tanguita que se le vio
esa tanguita esa tanguita me enloquecio.


Me enamore de una prostituta
me enamore y ella es un puton
me enamore de una prostituta
la puta madre que la pario.


Cuando un beso yo le di
gusto a verga le senti
ay que gran desilusion
la conchuda me cago.


Que maldito este destino
pero que le voy a hacer
puso una puta en mi camino
y de ella me enamore.


Me enamore de una prostituta
me enamore y ella es un puton
me enamore de una prostituta
la puta madre que la pario.


Me enamore de una prostituta
me enamore y ella es un puton
me enamore de una prosituta
la puta madre que la pario.





Tip de Cin, pongan el video y canten como si fuera karaoke.

lunes, junio 02, 2008

¿Qué hubieras hecho tú?

Para iniciar la semana, que estará cargada de adrenalina pues estamos a 5 días de la Olimpiada en Lógica, comentaré un asunto que me causa gran incertidumbre. Se trata de un episodio más de las peripecias de Carlos Verlón. Como es poco probable que lea el blog, o que si lo hace le moleste que ventile sus asuntos, escribiré sin el menor tacto, ja ja. Se trata de un miembro del Seminario de Filosofía de la Lógica, aunque estudió en la Facultad de Filosofía y Letras, se unió a las huestes acatlenses hace aproximadamente tres años, es gran fanático de Russell y amigo de todos los perros. Aquí , capturado por el fotógrafo saliendo de una casa de señoritas en Morelia.
Actualmente está cursando un seminario de titulación en Ciudad Universitaria, y fue aquel el motivo de la angustiosa anécdota que a continuación relataré. Sucedió que lo invitaron a presentar un trabajo en el Centro Médico Siglo XXI, "Escribe un trabajo y lo presentas sin leer, no te preocupes -le dijeron- es como aquí en el seminario".
Una presentación sencilla en un salón como aquellos que se utilizan para cátedras reducidas, con algunos colegas sentados a la mesa que comentan lo que uno presentó es lo que Carlos tenía en mente, pero el destino puede ser muy cruel para con nosotros sus juguetes....
Al llegar al lugar, Carlos se presentó, "¡te ves muy joven!" le dijeron... ¿Eso es un problema?, se preguntó, y pronto se sabría que sí. El primero de los problemas fue que por salón no se entendía lo mismo que se entiende en la Facultad de Filosofía y Letras, un salón de allá es un anfiteatro apenas unos metros menor que el auditorio principal de la unidad de congresos donde se encontraban; No serían colegas sentados a una mesa, eran un montón de médicos, desconocidos y serios... Había un podio y un micrófono, pasados varios minutos tuvo qué concluir "esto no es un taller"...
Se supone que debía hacer una presentación de una hora, comenzó hablar y al cabo de cinco minutos había terminado...

¿que haría los siguientes 55 minutos?

"Todavía llamaron para entregar un pago... Nunca había recibido dinero con tanta vegüenza" Declaró... Posteriormente hubo de disculparse con quien lo había invitado, para explicar el malentendido hubo de armarse de todo el valor y dignidad que le quedaban después del bochorno de 3300 segundos... Al momento no me ha dicho cómo lo resolvió, "hubo líquidos involucrados" contestó "¿Te orinaste?" pregunté exaltado... No fue así, sudó mucho... No puedo concluir qué fue lo que hizo; sé qué habría hecho yo: Habría comenzado a hablarles del Dr. House y cómo ellos también pueden aplicar un método deductivo a sus diagnósticos como si pareciera que sabía lo que les estaba diciendo... Pero ¿qué habrá hecho él?, ¿qué harían ustedes?