jueves, julio 15, 2010

Otros días no tan míseros...

En lo que espero sea el previo al lanzamiento del "deathfashion lp" aprovechamos para revisar algunas presentaciones de la banda en los últimos meses.
Este clip es del evento "Divas del rock"... Ni mandado a hacer... Tocamos con Kenny, las Ultrasónicas y Angélica Implante entre otras bandas buena onda... Ni qué decir... La banda ya estaba cansada para cuando tocamos pero igual se pusieron punks como se aprecia en el video...

miércoles, junio 09, 2010

Viejo destructor, ja ja

Hoy tenemos un clip más de "miserias del metal mexicano", la canción se llama "all destroyer" pero por un incidente fonético fue rotulada como "old destroyer"

martes, junio 08, 2010

I got CORRUPTED

Ya ni me acordaba de que existía este blog...
No, tiene rato que sé que está abandonado y este año apenas dije que no dejaría que así sucediera, procuraré tenerlo bien nutrido en adelante.
Si han echado un vistazo a los sitios hermanos saben que estamos muy ocupados, y si no lo sabían pues ahora ya lo saben.

Hoy tenemos un video de CORRUPTED en su más reciente presentación por el rumbo de Ojo de agua, es parte de un documental en ciernes que se llamará "las miserias del metal Mexicano".

miércoles, mayo 05, 2010

De la censura a la moral


El trance de lo inadmisible a lo admisible, de lo inmoral a lo moral y de lo ilegal a lo legal se da con la habituación a la transgresión.
En distintas culturas tienen vigencia distintas moralidades; asimismo, en una misma cultura la moralidad es cambiante a través de la historia. Así como evoluciona la noción de ciencia, los esquemas políticos, y hasta el lenguaje, los principios morales son también móviles según las circunstancias que se viven.
La legalidad viene de la mano con la moralidad, con base en ella se trazan las líneas de lo deseable y se establecen los límites de lo admisible. Como la moralidad, la legalidad debe ser cambiante también, pues las leyes necesitan ser adecuadas al pueblo que pretenden normar. Cuando las leyes no evolucionan al ritmo que la moralidad del pueblo que pretenden legislar, los ciudadanos pueden verse presionados a infringir la legalidad.
De ahí la importancia de la proximidad entre legisladores y el pueblo: No debe haber una brecha entre la cosmovisión de quien genera las leyes y quienes han de acatarlas, pues de lo contrario, los códigos penales podrían no resultar razonables para el pueblo sobre el son vigentes.
Cumplir con las leyes implica un compromiso del ciudadano con la sociedad, regularmente el ciudadano recibe el cobijo del pacto social a cambio de subsumirse a él; cuando el ciudadano deja de encontrar necesidad en honrar este pacto, se antoja sencillo dejar de cumplir con este.
Es posible que el mayor incentivo para violentar el pacto social sea la falta de consecuencias para con su violación, pues aún las personas en condiciones menesterosas pueden ser celosas del pacto social, y cuando dejaran serlo no están de manera necesaria convencidas de que actúan de forma plenamente justificada.
Quien infringe la ley sin ver consecuencias recibe una invitación para hacer de la transgresión un hábito, y dado este paso, es susceptible de tornarse en un modelo para su prójimo, que observaría la posibilidad de beneficiarse del cumplimiento del pacto social de los otros sin tener que cumplirlo él.
Consecuentar el incumplimiento de la ley implica, además de incentivar el surgimiento de un hábito transgresor, la posibilidad de una mutación en la moral vigente. Afianzándose la transgresión como costumbre será difícil decidir si la infracción deberá ser combatida o volverse normalidad...
Esta crucial coyuntura en toda civilización se enmarca en la recientemente difundida falacia de apelación a la mediocridad, fenómeno más que recurrente en nuestra cultura.
La falacia de apelación a la mediocridad consiste en que un agente, ya sea por acto o por omisión, incurre en una infracción de algún tipo; a sabiendas de que falta a alguna norma se escuda en la transgresión de otros para justificar la suya.
Por omisión respecto al cumplimiento de las normas, un ejemplo sería:
-¿Por qué no paga impuestos?
-Nadie lo hace
Por transgresión respecto a los límites estipulados un ejemplo sería:
-¿Por qué ignoró la luz roja?
-Todos lo hacen
Esta falacia podría recordar a la ad popullum -o apelación al vulgo- y a la ad verecundiam -o apelación a la autoridad-, pero se distingue de aquellas por dos razones, una cuantificacional y una epistemológica.
En cuanto al aspecto cuantificacional, ad mediocrĭtas se distingue de ad popullum porque la primera persiste aunque el objeto al que se apela sea un particular. Ad popullum dirige la atención a la voz de un universal, o cuando menos un grupo cuantioso, i.e.
-¿Por qué vas a la marcha?
-Todos van a ir
En contraste, la falacia ad mediocritas se sostiene apelando a un universal, un conjunto cuantioso o un solo individuo.
-¿Por qué escuchas reggaetón?
-Porque Brian lo escucha.
Se salva entonces el parecido con la ad popullum desde el punto de vista cuantificacional, pues la falacia persiste, pero ahora recuerda a la falacia ad verencundiam, o apelación a la autoridad, i.e.
-¿Por qué dices eso?,
-Gadamer lo dice.
Tanto en ad verencundiam como en ad hominem el agente justifica su creencia o acción con base en la creencia o acción de un tercero, en el caso ad verencundiam porque sobre el sujeto se confiere autoridad; en el caso ad popullum por semejantes razones, en alguna medida podría decirse que la falacia ad popullum es la misma que la ad verencundiam con la única diferencia de que en un caso el sujeto en quien yace la autoridad es un particular, y en el otro la autoridad es conferida a la vox populli.
Podría apuntarse que la autoridad del sujeto es distinta a la de la multitud, pero para este caso da lo mismo, pues el requisito único que perseguimos es que sea la matriz de decisión del sujeto que juzga.

Se plantean dos opciones excluyentes entre sí:

1) O el sujeto de hecho cree en la postura X de manera falaz, por ad popullum o ad verencundiam.
2) O el sujeto no lo cree, pero lo sostiene de manera sofística.

Cualquiera que sea el caso, al ser enunciada, ad mediocrĭtas se distingue de ad verencundiam –y de ad popullum- fundamentalmente porque el sujeto sabe que su postura es errónea, o que está siendo negligente, pero sostiene su falla con base en el comportamiento erróneo de los demás. Se persigue delegar la responsabilidad propia a otros que han mostrado también negligencia.
Cuando sabemos que erramos pero nos justificamos en las fallas de los demás pretendemos que hay una venialidad respecto a nuestra negligencia. Si tal cosa es cierta, si nuestras fallas pueden atenuarse por causa de las de los demás, el criterio con que juzgamos nuestras acciones podría ser errado, es decir, puede ser el caso que estemos inmersos en un sistema jurídico inadecuado; si es mentira que nuestras fallas sean eximidas por las de los demás, estamos viciando nuestras costumbres y probablemente dirigiéndolas a una nueva moral distinta a la que sería más deseable según el pacto social.
La mala legislación puede llevar al gobierno de los insensatos a estar en guerra con su propio pueblo de manera innecesaria; la mala conducción respecto a una ley adecuada puede llevar al individuo que transgrede y cuestiona la ley por hábito a estar en guerra con una sociedad en la que es posible encontrar condiciones para vivir de manera digna.
Si la ley es inadecuada, no seríamos sofistas ni falaces, al proponer -con conocimiento de causa- la necesidad de cambiar la ley. No hacerlo es asumir que tarde o temprano viviremos en la injusticia aunque pudiéramos vivir dentro de la legalidad.
Si falazmente apelamos a la mediocridad, a sabiendas de que nuestra acción no ha de ser paradigma de nada, como transgresores de la ley promovemos una involución que nos conducirá a la miseria.
El papel del ciudadano preocupado por la comunión entre justicia y legalidad es cuidar la concordancia entre una ley y la moral del pueblo sobre el que está vigente.

lunes, abril 26, 2010

CORRUPTED URBAN ASSAULT -ora sí-

- No mames... El viernes estuvo de locos ¿sabes qué pasó?
-¿Despertaste y tu mamá y tú habían cambiado de cuerpos, no podían regresar a la normalidad así que tuviste que ir a su trabajo y ella tuvo que ir a tu escuela?
-No...
-Entonces no sé.

El primer Urban Assault tendría lugar en el Centro Cívico de Ecatepec; todo estaba puesto, los ánimos, la banda y el evento... Nosotros sin ensayar como es ritual cada inicio de año...

Caí en cama con una gripe mortífera...

Ya hemos tocado conmigo enfermo, pero no es lo mismo tener fiebre, carecer de orientación y tener alucinaciones que moquear como grifo de agua y estornudar como perro moribundo... De modo que hubo que cancelar, eso fue un lamentable domingo de Enero.

No obstante, el contacto permaneció vigente, y nos volvieron a invitar pero hubo rispideces medio pinches que han de declararse públicamente, pues se han declarado en privado ya...

Con el segundo asalto urbano venía además la posibilidad de tocar al siguiente fin de semana con el Tri en el Centro de Espectáculos el Rayo. Varios metaleros no demorarán en decir que somos unos pinches posers vendidos y ya dirán ellos qué más por andar tocando con urbanos y anexos (y anexados) pero la verdad nos vale, no estamos enamorados de los metaleros cerrados para quienes más allá de Cannibal Corpse no hay nada como para andarlos cortejando y rogándoles que les guste nuestra música... 
Eso sí... hay que llenarle el ojo al público urbano, contrario a lo que se ha sugerido, es exigente...

En fin, además de tocar con un auditorio por mucho más extenso que cualquiera de los toquines metalroñers de los que tenemos uno a fines de mayo -creo-, se toca con muy buen PA, es una experiencia muy diferente. 

El factor culero fue que el nerviosismo de Joaquín por el evento y la evaluación de la banda que este implicaba se tradujo en que de la manera más maricona le dijo a Chisto que no tocaríamos ¡por culpa del tripas!, ja ja.
Por ser verosimil, Chisto lo creyó; ese día previo al toquín, mientras guerrereábamos unos tacos de barbacoa 666 hablamos al respecto... Todos concrepaban en que estuvo mal, pero nadie hizo algo a tiempo para detenerlo. No tiene vuelta de hoja, los CORRUPTED son unos culeros ojetes y punto. 
Eso sí, se promovió una iniciativa para evitar episodios semejantes en el futuro... Primeramente porque Chisto es nuestro carnal, si lo que preocupaba es que sonaramos peor de lo que ya sonamos ese día, se hubiera de haber declarado con franqueza.

Y bueno, como todo toquín corrompido además de tacos implicó chelas y borreguearse con las drogas de los demás... qué molesta es la mona...
Tocamos aproximadamente a las 18:00, la gente se mostró desconcertada al principio, pero pronto habían hecho un gran círculo en el centro del auditorio, corrían, brincaban, se golpeaban los unos con los otros y celebraban al final de cada canción -cosa curiosa, en lo general no aplauden cuando terminan las canciones-.
Tocamos un fugaz set de media hora, como siempre destacaron las declaraciones:

-Tal vez no lo sepan, pero Ecatepec ¡es el número uno en producción de smegma!
-¡¡¡Ehhhhhhh!!!

Terminamos exhaustos, tocar en escenario grande es muy distinto... Al salir de escena la gente se tomó fotos conmigo y me ofreció de su mona... Decliné lo segundo. Ese día tocaron todavía los Leprosy y Transmetal, al chile no es poca cosa... 
Pese a que la ejecución no fue de lo mejor, fue prueba superada y nos querían para el toquín con el Tri, pero entonces sucedió algo kármico y de lo más cagado, al fin de semana siguiente nos abrieron a la chingada por saturación de bandas; yo digo que fue por culeros y no haber llevado a Chisto, o cuando menos hablar las cosas derecho.
El 2 de mayo regresamos a Ecatepec, anda circulando un cartel con nuestro logo incluido, entre los de muchas otros cáncers... La cosa es hacerlo memorable para la banda.

Cerramos de nuevo con Type O Negative, el primer corte de su última producción, Dead Again.