The Sacrilegous Scorn
Algunos lectores de este tan poco ilustre, aunque frecuentemente bien ilustrado blog me han comentado que les gustaría que hubiera entregas más metaleras y pues al público lo que pida, ¡al chile!
Es esta la ocasión para comentar algunos aspectos del video para The Sacrilegous Scorn de Dimmu Borgir. Los Noruegos son actualmente una de las bandas de metal más influyentes, ya sea que nos guste o no su nuevo disco, su trabajo en la pasada década y la actual es referencia en el metal contemporáneo. Hay qué enfatizarlo, metal que se pueda decir metal, no nu metal ni otras jaladas como Nightwish o Rammstein... Pero hablaremos en otro momento de lo que es metal y lo que no, lo que en este momento nos ocupa es el video de la banda de Shagrath, Silenoz y Vortex, pues al pelón Nicolás lo abrieron por motivos de salud y en su lugar invitaron al legendario Hellhammer, que no en todos los tracks luce tan impresionante como solía hacerlo pero sigue siendo contundente.
Algunos lectores de este tan poco ilustre, aunque frecuentemente bien ilustrado blog me han comentado que les gustaría que hubiera entregas más metaleras y pues al público lo que pida, ¡al chile!
Es esta la ocasión para comentar algunos aspectos del video para The Sacrilegous Scorn de Dimmu Borgir. Los Noruegos son actualmente una de las bandas de metal más influyentes, ya sea que nos guste o no su nuevo disco, su trabajo en la pasada década y la actual es referencia en el metal contemporáneo. Hay qué enfatizarlo, metal que se pueda decir metal, no nu metal ni otras jaladas como Nightwish o Rammstein... Pero hablaremos en otro momento de lo que es metal y lo que no, lo que en este momento nos ocupa es el video de la banda de Shagrath, Silenoz y Vortex, pues al pelón Nicolás lo abrieron por motivos de salud y en su lugar invitaron al legendario Hellhammer, que no en todos los tracks luce tan impresionante como solía hacerlo pero sigue siendo contundente.
Cuando él video comenzó lo primero que pensé fue "no manches, cada año son más ridículos" y creo que eso terminé pensando también... El hecho es que teniendo recursos tecnológicos para desarrollar videos, talento y técnica para hacer buena música, y por lo general no escribir malas letras no exime a esta banda noruega de excederse con el dramatismo en este video.
Veamos detalle por detalle... La aparición del pentagrama de fuego y los Dimmu Borgir como si hubiese llegado el "Cocoon infernal" o se tratara de "encuentros cercanos del tipo satánico" dista muy poco de terminar causando risa, también sucede así con los poderes de Shagrath, la antorcha humana... El detalle de los Borgir jugando con los dados bajo la cruz, como lo hicieran los soldados romanos según las escrituras, me parece mejor logrado, así como el sangrar de la cruz, Eso estuvo bien, pero luego viene Shagrath con su armadura como si fuera a pelear en Soul Calibur... Demasiado, una vez más, demasiado... Ahora, las inmediaciones satánicas, el templo de Baphomet y los acólitos diabólicos, bieeeen; la mujer Baphomet y sus ojos brillantes con efecto ochentero... maaaaaal... La última cena pudo ser más sutil, pero no diré que estuvo mal; los cristos sirvientes de Baphomet, bien, no recuerdo haber visto eso antes.
El video y el disco cumplen con el que me parece que es su objetivo primario: Aprovechar con justicia los recursos con que la banda cuenta, pero si bien técnicamente se han refinado ahora sí les faltó algo de "punch".
De acuerdo con la información que la disquera, Nuclear Blast, proporciona, el estilo del video es una reverencia al estilo de Roger Corman y su adaptación de "La máscara de la muerte roja" originalmente escrita por el incomparable Edgar Allan Poe, inolvidables, tanto el texto como el filme, para quienes tenemos la suerte de haberles visto. La presunta influencia cinematográfica resulta ciertamente reconocible como un eco en este video. Tal vez por ahí era la cosa: si querían que el video levantara hubieran conjurado a Vincent Price para que participara...


Así que aunque echaré de menos la idea, habré de conseguir un auto, no importando que no pueda meterme entre los demás vehículos en el periférico ni que sufra por estacionamiento, tenencia, cristalazos, franeleros, y todas las cosas que hacen que uno reconsidere andar en burro.